La idea es sencilla.

Subir el volcán Cotopaxi cargado de un equipo ligero de vuelo, despegar desde la cumbre y aterrizar en Limpiopungo. ¿No suena tan terrible, verdad?.

Este es uno de los proyecto más lindos que he intentado realizar. Sin embargo, no se trata de un juego. Y si las condiciones no son las apropiadas para despegar, la montaña sigue ahí.

Subí por 4ta vez al Cotopaxi, esta vez con un equipo ligero para intentar despegar. Al llegar arriba, los vientos acelerados a la altura de 5897 mts fueron quienes decidieron que iba a pasar. Totalmente imposible abrir la vela, el viento me hubiera arrastrado hacia el cráter.

Sin embargo, si es posible. El despegue desde la cumbre funcionaría con una buena carrera y un poco de suerte del clima.

Esta aventura queda pendiente, pero lo gozado, no lo quita nadie.

Ráfagas de viento
Cara Noreste
Cumbre
El descenso
Sombra perfecta